Estas son las 3 lavadoras de carga superior que se comen el mercado.


Las lavadoras de carga superior, además de ser un poco más compactas tienen otras ventajas que no debemos pasar por alto (evitar agacharse, añadir ropa en el ciclo entre otras)

Al elegir una lavadora de carga superior con una alta eficiencia, se conseguirán grandes ahorrros que no podemos pasar por alto cuando nos decantemos por el modelo adecuado.

El giro del centrifugado es una cifra que va a diferenciar a un modelo de otro. Un mayor número de RPMs tiene, de por sí, poca importancia en el resultado con respecto a la limpieza pero sí en el secado de la prenda al terminar el ciclo.

Usualmente, son las medidas de la lavadora las que deciden si se puede poner en el espacio disponible o no. En general las lavadoras con tambor en la parte frontal tienen un cajón frontal y normalmente poseen 60 cm de ancho. A su vez, una lavadora con puerta superior va a tener una dimensión estándar de 40 cm y suele ser más baja. Por lo tanto, el ancho y la altura de una lavadora pueden estar más o menos estandarizados, mientras que la profundidad es más variable. Dependiendo de la capacidad y el modelo concreto, tu lavadora tendrá más o menos profundidad. Mejor comprobamos antes. También recuerde que también necesitará un poco de espacio detrás de la máquina para las conexiones eléctricas y de agua.  En el caso de las lavadoras de carga superior las dimensiones son más estrechas y es una de las principales ventajas de este tipo de electrodomésticos.

Una lavadora de carga superior es un gran electrodoméstico, y por tanto hay que evaluar su consumo de energía. De la misma manera que con un congelador o un frigorífico, la elección de un modelo eficiente puede permitirte ahorrar bastante al final del año. Hay que reconocer que una lavadora no se usará de forma ininterrumpida, pero siempre habrá que tenerlo en cuenta.